viernes, 12 de abril de 2013

Lo que pasó en este tiempo (II): Nicaragua

En estos cuatro años pasaron muchísimas cosas, pero sin duda una de las que más me ha marcado, fue mi viaje a Nicaragua.

Volcán Concepción, en la Isla de Ometepe, Lago Nicaragua

Fueron algo más de dos meses allí, en los que estuve haciendo prácticas en un hospital, gracias a la beca de cooperación que obtuve en la facultad.

La ciudad a la que fui es León, y el hospital, que véis en estas fotos, era el HEODRA (Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Arguello).

HEODRA, León


Sí, teníamos palomas en el hospital...

Una guardia, a las 3 am

Urgencias de cirugía

Por otra parte, os podéis imaginar que viajar, viajé muchísimo. Os cuento, por si he pillado a alguno despistado, Nicaragua es un país centroamericano, que está justo al lado de Costa Rica (tan de moda está últimamente). Pues bien, para que os hagáis una idea, tiene los mismos paisajes que éste último, pero sin explotar por el turismo nada de nada... lo que significa que recorrer 400 kilómetros en bus podía costar 12 horas, no precisamente en autobuses nuevos, y sin asiento para todo el mundo. Pero viajar allí era impresionante. Es un país tropical pequeñito que tiene de todo: Selva, montañas, lagos, Caribe y Pacífico. La tierra de los lagos y volcanes, la llaman.

Mirador de Catarina, sobre la laguna de Apoyo

Dormir en hamacas es más cómodo de lo que parece!

Little Corn Island, el Caribe nicaragüense


Es un viaje que me ha marcado mucho. Que me acercó a la esencia de la vida, a apreciar las cosas que realmente valen y relativizar un poco los problemas del primer mundo... No es que me haya vuelto una loca alternativa, yo sigo siendo yo, pero muchas veces cosas que antes no apreciaba, ahora las miro con otro prisma.

León, una calle cualquiera

Mercado junto a la catedral de León

Al sur, en la selva

Granada


Realmente la beca, de cooperación tenía poco. Yo allí no enseñé a nadie. No necesitan aprender. Me daban (y aún ahora después de terminar la carrera) mil vueltas. Lo que no tenían en medios (pruebas, tratamientos, etc) lo paliaban con conocimiento, con medicina de la de verdad...y yo me sentía a la altura del barro, o menos.

Allí traje mi primer niño al mundo, algo que no se puede describir con palabras... Lloré, lloré mucho. Lloré yo, y lloró mi compañera de prácticas, Natalia. No nos podíamos creer lo que había hecho. Esa niña había nacido con mis manos. Es una sensación...puff.

Con Natalia, en Labor y Partos

Urgencias de Cirugía

Lo dejo ya, porque podría estar mil horas hablando y hablando de este viaje, de lo que aprendí, lo que dejé allá y lo que se vino conmigo. Pero mejor paro, porque se me está haciendo el corazón chiquitito sólo de recordar.

Hoy me he tomado la licencia de post largo (larguísimo, vale), gracias si habéis leído todo (y enhorabuena! jajaja).
Un beso enorme

4 comentarios:

  1. walaaa!! pero que experiencia mas estupenda

    besitos

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  2. Qué post más bonito!!! Debió ser una experiencia buenísima, con momentos duros, claro...
    Muchos besos

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  3. Desde luego que lo fue! Un beso! y mil gracias por pasar!

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  4. Jo acabo de llegar y me encuentro con este post tan lindo, seguro que fue una experiencia inolvidable¡ Mil besiños guapetona

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¡Gracias por pasarte!